Rutas para comer en Madrid


Rutas para comer en Madrid


Comer y beber en Madrid es fácil aunque todo es relativo en estos tiempos que vivimos. Los restaurantes han consolidado en muchas ocasiones su parcela y formas de comer, pero hay dos cosas que no podemos olvidar: tomarse una copa de buen vino en el punto oportuno y comer aunque sea sencillo y barato. Incluso, hace años había otra costumbre que pasó a la historia: muchos compraban el tabaco, los cigarrillos, a la entrada del bar y fumaban durante la comida. Y todavía habría una nueva forma de entenderlo porque la vida vuela: los platos preparados, en muchos restaurantes, están en internet y a poco que uno sepa del tema, se pueden comparar calidades y precios. Total, la vida nos la cambio Merkel, y ahora hacemos lo que podemos. Pero inferior o no también, comemos y bebemos todos los días, a pesar de que los tres últimos años han cerrado muchos miles de establecimientos, pero los de siempre siguen casí todos.

Hay algo que en nuestras costumbres, en nuestra dieta mediterránea, no podemos olvidar nunca. La vinomanía, tomarse un vino rico casi siempre tinto, también blanco o rosado, bien sobre la marcha o en Club de Vinos donde se pueden tomar los mejores vinos de España, los Viña Real, de Rioja, los Matarromera, de Ribera de Duero, los blancos gallegos de Rias Baixas, los Fariña y así hasta donde queramos. Beber es un placer, el vino es salud con sus taninos, antocianinos y resveratrol, y apostamos por beber con orden y no mucho dinero. Un buen camino también la copa de cava que Miguel Torres desde su bodega la más importante del mundo nos acerca. No se olvide de Bodegas Torres elabora un blanco excepcional, el Waltraud, que en una comida de placer es una maravilla.

¿Comer en Madrid? restaurantes Madrid? Fácil. Los asiáticos como Le Dragon, Tse Yang, el Saigon y otros, algunos como este último con muchos años, son eternos e inagotables, chinos buenos de clientela fija y fiel, algunos comen con palillos por poco dinero, no más de 40 euros con cangrejo, lubina, arroz y pasta, con clientelas que no miran mucho comer de manera informal. No falta la buena hamburguesa, y siempre como hemos dicho anda por medio la Veuve de Cliqqot, y tampoco faltan los sabores de América los Taste, los Stonewall Kitchen, las barbacoas tejanas y las ensaladas repletas de todo.

El vino, como hemos dicho, si son gallegos fenómeno porque ahora los de Rias Baixas, Valdeorras, Ribeiro y otros, se nos han hecho tintos inundan las laderas y valles del Miño y Avía, y producen taninos excepcionales, de sedad, que son orgullo de aquellas tierras. ¿Restaurantes al día? Nos gusta y hemos estado varias veces Restaurante El Astorgano, especializado en el Cocido Maragato plato tradicional leonés, especialidad leonesa de la Maragateria que mantiene la fórmula de siempre de carnes, verduras y garbanzos cocinados con amor y los tres vuelcos tradicionales. Lo llevan dos hermanas de familia leonesa, lo hemos comido varias veces.

Creo recordar que su capacidad es para unas 60 personas, ofrece otras cosas como la lengua, los pimientos del piquillo, ancas de rana y bacalao a la riojana y creo recordar que al pil-pil, unos bizcochos y la bebida que se paga aparte. No se lo pierda y según lo que coma no pasará de 40 euros, insisto, buen sitio y nosotros hemos estado varias veces. También nos gusta Currito, que llevó muchos años el gran Sabio de Santurce y luego se han quedado sus familiares. Currito está en la Casa de Campo, se come muy bien, la ultima vez coincidimos allí comiendo con Ana Rosa Quintana y su familia, la verdad es que fuimos a platos hechos un total de unas 50 personas, bacalao al pil-pil y de entrada entre otras cosas sardinas a la brasa, con postre pan y vino y además quedamos en 45 euros. Una maravilla a tener en cuenta, sencillo, barato y bien puesto.

Otro que nos gusta mucho, sencillo y clásico de nuestra gastronomía es el restaurante Don Hilarion, de muchos años y cargado de placer. Buenos precios. Cocina tradicional de siempre, en una calle céntrica Bailen 33. No olvidar que la vuelta al cole, para muchos supone sacrificio económico y vivimos en un país con 6 millones de parados. Dos opciones de solidaridad: el LLardy, La Dorada (vaya pescado) el Palacio de Cibeles y otros casi 90 establecimientos ofrecen un menú solidario en el que se da una pequeña parte a las ONG, y otro llamado Madrid Exquisito, con Pedro Larrumbide, la Taberna del Alabardero y otros ofrecen un menú de 30 euros (bebidas por otro lado) con platos madrileños para celebrar el Día de la Almudena (9 de noviembre). Recordar que la Catedral de la Almudena comenzó en 1883 e inauguró en 1995.

Toda una historia para los que se mueve por la capital. Un local vanguardista en rojo y negro es el kotobui, 85, donde no sólo se come sushi y quiere llevarse a los jóvenes a sus mesas, la verdad es que por poco dinero unos 35 euros. No olvidar los italianos, que hacen una invasión cariñosa y gustosa con Grazie Mille Kitchen Bar, situado en plena calle Mayor, 31 con buenas calificaciones y como decimos estupenda cocina italiana. Un placer céntrico y barato. El Rancho Asador Argentino es una buenísima referencia en Madrid para todos aquellos que gustan la carne a la brasa, placer de muchos entre los que nos encontramos porque comer carne argentina en Paseo de los Melancólicos, 77. Estupendo, no se lo pierda.

Naia es un restaurante estupendo y sencillo en el popular barrio de La Latina, en la plaza de España, Castelló, 18, que hace una cocina mediterránea puesta al día, muchas verduras, aceite de oliva, pescado y buen vino tinto. La Taberna del Alabardero, en el Barrio de los Austria, calle Felipe V, 6 vasco-madrileña, junto a la Plaza de Oriente,  donde se comen los mejores bacalaos, rabos de toro y canutillos rellenos de crema a la vasca. Es sensacional. También esta Paradis Madrid, en Marqués de Cubas, 84, por un lado cocina catalana, escalibada con verduras, bacalao con Sanfaina y la inevitable crema catalana muy rica, con precios que no pasan de 35 euros y las Jornadas de Arroz, en los Mebenes 38, donde se ofrece más de 30 arroces con un montón de cocineros y precios muy ajustados.

¿Y de los clásicos? ¿Los de siempre ¿ ¿Tenemos algo que decir?. Claro, Casa Lucio, Cava baja, 35 (Barrio de los Austrias) ¿Quién no ha estado alguna vez allí a comer sus huevos estrellados, pescados, carnes siempre de calidad, y su estupendo arroz con leche? Siempre en los medios informativos y en la tele. Nunca caro, asequible que le puede salir el menú, sin vino por 25-30 euros. No se lo pierda. Cerca está El Café de Oriente, el del cura, con reminiscencias de cocina vasca, changurro asado estilo donostiarra, cordero o cabrito, profiteroles y un montón de cosas de calidad. No se lo pierda.

En El Corte Inglés de Serrano, 47, a la izquierda con el Club del Gourmet y el Delicatessen, siempre justo, sencillo buen precio y muy bien. Desde Bilbao, en el Goizeko Kabi, Jesús Santos muy inquieto y gran maestro de la cocina pasó al Goizeko Kabi de Madrid, finalmente al Goizekowellington, minimalista con bambú y seda natural en las paredes, se come como los propios ángeles, los mejores mariscos y pescados, lo que Jesús Santos y su esposa María han llamado siempre el “mero con txapela de tomate y cebolleta”, otras puestas diferentes formas, los gin tonic que Jesús siempre preparó con cariño y profesionalidad, siempre vinos de calidad de cualquier lugar del mundo, y cocina vasca universal. No se lo pierda. Es un clásico.

¿Pastelerías? También porque forman parte de la vida misma. Hay pastelerías en cualquier calle y rincón de Madrid, siempre de calidad y además, nadie es tonto y sabe lo que compra. Destacan Pastelerías Mallorca con catálogo Gourmet y un sinfín de especialidades, repartidas por todo Madrid, y las famosas Ensaimadas Formentor, estas en una calle céntrica como Diaz Porlier, en pleno barrio de Salamanca. No se las pierda si le hacen falta. Son calidad y competencia. Y colorín colorado, nuestra pasada por Madrid, se ha acabado…. por ahora. Hay mucho.